20/5/08

Mala leche

Desde que tengo uso de razón, mis vacaciones familiares fueron en Villa Gesell. Por eso, las excepciones vienen rápido hacia mí. Brasil, en el verano del 84, con unas cuantas familias amigas (dos días en cama en Camboriú con fiebre); Mendoza, un invierno de por ahí (pronto incluiré esa historia: casi nos morimos todos); y Córdoba. He aquí la cuestión del día.
Si mal no recuerdo, fuimos a La Falda. Papá, mamá, hermano mayor y yo. No tengo muy presente el viaje, pero sí un momento: el desayuno.
Todos los días desayunábamos en el amplio salón comedor del hotel. La primera mañana, el buen hombre que nos atendía se acercó a levantar los pedidos. “Vos querés una leche chocolatada?”, me consultó, lógico. “No, té”, dije, tímido, aniñado pero con aires de obviedad. Primero: no me gusta la leche chocolatada, tomo leche con Nesquik. Segundo: no me gusta la leche con Nesquik que no me hace mamá. Así que tomo té en todas las otras casas u hoteles del mundo.
Al día siguiente se repitió la historia. Pero el hombre tenía un As en la manga: “Seguro que no querés leche? Mirá que no es como la que toman en Buenos Aires, eh…”, le puso misterio. Lo miré atónito. Miré a mamá. A papá.
“La de acá es leche de cabra, es mucho más rica. Querés probar? Dale, te traigo y si no te gusta, la cambiamos por el té”, insistió, bonachón.
Accedí.
Y me encantó.
Mamá estaba feliz, supongo que algo incrédula por el crecimiento de la pulga que no tomaba la leche en otro lado, que no comía la carne si no le sacaban la grasita, que no comía pata ni muslo, sólo pechuga, que si la salsa tenía cebolla ponía cara de asco y movía el plato...


Chocho de la vida, mi leche de cabra me daba fuerza cada mañana. Es el gran recuerdo que tengo de esas vacaciones. O que tenía...
Hace unos años, almorzando con mamá en un restorán de Palermo Horse, le comenté que siempre me venía a la cabeza la leche de cabra del hotel de Córdoba.
Mamá rió. Como siempre que se da cuenta de mi estupidez. “Ay... Jota. De verdad nunca te diste cuenta que no era leche de cabra, que te dijo eso para que la tomes?”

(?)

El mundo se me vino abajo. Casi como el día de las tortugas voladoras (coming soon). Nunca creí en los Reyes Magos, en Papá Noel ni en que iba a venir el Hombre de la Bolsa (a propósito: ahora que estoy más grande, se referían al de la Bolsa de Valores? Porque ahí sí tendría miedo). Sí admito mi desilusión cuando encontré una cajita en un cajón de mamá, con mis dientes de leche caídos. No se los había llevado el Ratón Pérez?
Como con mis dientitos, me habían mentido.

Me habían engañado.

Habían estafado la inocencia.

Y me sentí un boludo con veinte años de retroactividad.

9 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

Viv dijo...

con esto, listo para una jodita del dia de los inocentes jejeje

ámbar dijo...

estoy enojada.
basta de resfregarme todo el tiempo que estas en el paraiso y yo aca, sin ganas.

Lu :) dijo...

jajajaja que te digan que es LECHE DE CABRA te lo hizo más atractivo? a mí me lo quisieron hacer pero con el que queso (que lo odio, por más que me lo sirva mi mamá o quien sea) pero cuando me intentaron seducir con las palabras "DE CABRA", me dio más asco todavía
ahí actualicé algo... igual fue sólo una excusa para poner una foto de mi perro hace unos meses cuando era bebé :)
saludosss

ámbar dijo...

lalalala
estoy en casita haciendo tiempo para ke la novela me vuelva idiota como todas las noches.
no tengo ganas de nada, solo de dormir.
segui trabajando, sabes que no te envidio.

Lu :) dijo...

(no, no tenía ninguna conexión con el perro... la puse ahí por ponerla en algún lado... ya la tenía de escritorio y quería seguir empapelando mi vida con la misma foto, y cayó ahí)

"Decime que soy un perdedor, dale, dale, decilo!!!" jajaja esto es nuevo o nunca le había prestado atención


aclaraciones:

como pizza y empanadas por una de esas maniobras de los papás con las que estás familiarizado... siempre me dijeron que la pizza y las empanadas no tienen queso, tienen mozzarella "que no tiene naaada que ver con el queso, luciana, comelo... te juro que no es queso!" (todavía me lo sigo creyendo jaja)... pero sólo ahí, a las pastas no les pongo queso de rallar ni en pedo... y el queso y dulce es el postre más triste del mundo!

Anónimo dijo...

Hace poco le dije a mi hermana: "Te acordás de la tortuga que teníamos. Se la robaron del lavadero". Ella me miró con cara de "no podés ser tan boluda" y me dijo: "¿Cómo se van a robar una tortuga? Se murió y te dijeron eso para que no sufrieras". Al igual que vos, me sentí una tarada retroactivamente. Pero tenía lógica... ¿quién se iba a robar una tortuga?
Bso.
La Negra.-

Anónimo dijo...

Negra, los Reyes Magos no existen. Besitos a las tres.
PV

Lady J dijo...

desde que nos mudamos de vicente lopez a martinez con mi familia, siempre que pasabamos por un resto que esta a dos cuadras del ex depa yo decia "donde probe los cochinillos" y mis papas reia, siempre lo tome como "que lindos, se rien de como recuerdo la unica vez que comi cochinillos" hasta que hace un año, cenando en no se donde, vi que habia cochinillos y les dije que podriamos pedirlos.
Mis pas, cara de "whatttt?" y yo... y si, si me gustaron de chiquita, ahora tambien!! y mi papa con risototota burlona dijo "y cuando comiste cochinillos vos???" sorprendida le dije donde y cuando, mis pas se miraron y mi mama dijo: no eran cochinillos... era SALAMIN !!!!

Senti ganas de ir al resto de Vicente Lopez y reclamar por el mozo hdp que me habia mentido (encima me decia "viste que eran reee ricooosss") y decirle de todo pero recorde que el mozo en ese entonces ya era viejo y seguro estaba bajo tierra (y se lo re merecia)

Anónimo dijo...

todavia era más interesante cuando te extraviaban un animal o se te moria e intentaban hacerte tragar el sapo de que "se fué de casa" y uno se callaba porque sabia que no era así...¡que nostalgia, que tiempos aquellos!

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?