3/8/08

No pay!!

Aquéllos -como yo- que se quejan de la atención que se brinda en algunos bares y restaurantes de Buenos Aires debería viajar más (ganas no me faltan y, calculo, a ustedes tampoco). Hasta en el primer mundo te pueden servir como el culo y, encima, lagrimear para dar pena, e incluso amenazar con llamar a la policía cuando tenés razón. O eso creo.

Eso me pasó, entre muchas otras cosas, en mi viaje a Toronto en el 2007.

Los participantes de esta aventura: un argentino -chanta-, que vive ahí desde hacía doce años, un periodista del diario Clarín, otro de La Nación, otro de Olé, dos fotógrafos (uno de Clarín, otro de Télam) y yo, el único que estaba de vacaciones. Hambrientos después de (para ellos) una ardua jornada laboral, decidimos ir a comer antes de ir a bailar a Yorkville, un coqueto boliche de una zona súper paqueta. Frente al boliche había un bar: One Eleven. Nos sentamos en la terraza del lugar. Había dos hombres con una mujer (oriental) en una mesa, y una pareja en otra.
La idea era comer algo rápido y entrar al lugar. Ya era casi medianoche y a las 2.30 todo el mundo se iba a dormir. Pedimos: hamburguesa con queso para uno, spaghetti para el resto. De tomar, Smirnoff Ice para todo el mundo.

Diez minutos después nos sirvieron las bebidas.

Veinte minutos después reclamamos la comida. Amablemente, aunque un tanto nerviosa, la mesera, rubia, de ojos claros, de rostro aniñado y toda la pinta de descendiente de rusos, ucranianos o suecos (como si fueran lo mismo…), nos explicó que la cocina estaba cerrando y tuvieron que abrirla para tomar nuestro pedido. Que ya estaba en marcha.

En el interín, otra pareja se sentó al lado nuestro. Pidió, también, fideos. Algo más simple?

Media hora después, los fideos y la hamburguesa brillaban por su ausencia. Esperamos diez minutos más. Reclamamos. Al rato, aparecieron los fideos, fríos. Comimos igual. “And my burguer?”, reclamó el hambriento cronista, en ‘impecable’ inglés. Ya, ya…

No vino. Un rato más tarde, con todos nosotros fumándonos un pucho de sobremesa, el colega decidió cancelar su pedido. Que ya estaba llegando… “No pay, no pay!!”, gritó otro, advirtiendo que no pensábamos pagar la hamburguesa que estaban trayendo. La rubia explicaba que ahí estaba la hamburguesa, que la teníamos que comer… y pagar. “No pay, no pay, this is inadmísivel!!”, se escuchó. Había risas, quejas, broncas. De todo. La rusa, al borde del llanto, entró al salón.

Volvió con otra señora, cuarentona, la encargada del lugar. Que tienen que pagar, que lo pedido y entregado, ahí está. Dos metros más atrás, la rusa miraba, temblorosa. “No pay, no pay!!”, seguía, encendido, uno. Levantaba su mano, gritaba y miraba al cielo, como si fuera un rezo.
La encargada giró la cabeza y le ordenó a la rusa: “Call nine-one-one”.

What? Al 911? Como en las películas? Noooooooo!!!!

Jota temió por su vida (y su visa). Se levantó de la silla. Intentó explicar. “Nou, nou… gui pei all, bat nou de burguer… de burguer no pay, only de burguer, ok?”, tiró. La encargada procesaba mis palabras, pero seguía con su idea, mientras todos (menos el que gritaba “no pay, no pay”) intentábamos detener el llamado al 911.
La pareja de la mesa de al lado asentía cuando reclamábamos.

Del otro lado, la japonesa gritaba y aplaudía: “Ar-yen-tinian, Ar-yen-tinian!!”. Y abrazaba al de “no pay!”, que ahora se había parado y soltaba, encendido, “inadmisível!!”.

Bizarro. Súper bizarro. Divertido, también.

La encargada terminó aceptando que no pagáramos la hamburguesa.

Nos fuimos, entramos al boliche y varios huímos hacia el baño. Esos fideos, además de fríos, no estaban demasiado bien…

12 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

Flor dijo...

jajajaja
me mató tu inglés!!!
Y me mató el corito ar-gen-tinian!!!

Princesa Sukimuki dijo...

J tus historias son lo mas!!

x suerte sobreviviste a los fideos podridos

Beso!

solciss dijo...

jajaja me dió muha gracia lo de la oriental abrazando al de "no pay, no pay!"

jaja Jota, sos un plato!!

buen findeeeeeee

Mery dijo...

jajaj!! jOta te prometo que la próxima vez que me quieran estafar, les voy a gritar Nou Pey, Nou Pey!!
No importa donde sea que esté...
Besos
Marian

ale dijo...

Argentinians, somos reconocidos en el mundo entero. Aprendan, sauzafricans!

cursi enamorada del amor dijo...

JAjaja, yo no puedo creer que te pasen todas estas cosas.. ajjaa
que divertido debe ser ser tu amigo

Meryl dijo...

Ja ja!! Jota, cuando comencé a leer pensé que era una de esas historias donde comías algo y te caía mal... tanto no me equivoqué!
Saludos!

PD: perdón que mi comentario sea tan tonto

Lucila dijo...

definitivamente a vos te pasa de todo
mira el lado positivo, sos un perdedor, pero la pasas bien :)

jajaja
y si Mar de las Pampas es re lindo, y voy ahi todos los veranos ya.
Y de Canada, no puedo decir lo mismo porque nunca fui.
un beso jota

(me rei mucho con el poema xD, teniamos la petaca de teqila con la tapa fallada y no la podiamos abrir de ninguna mandera, tuvimos q ir a pedir un cuchillo a mc, que jamas tuvo filo)

Changita dijo...

Como se dieron cuenta los japoneses que eran argentinos?
Yo no distingo del acento de dos japoneses de diferentes provincias.
Como supo un japones que eran argentinos y no uruguayos? o colombianos? o gallegos?

No entiendo.

=Jota= dijo...

flor, soy trilingue. Aliás falo portugués...

Princesa, sobrevivo a todo. Pero estoy hecho percha, eh

Solcis, no sé si soy un plato, pero que voy tomando su forma, te lo aseguro

Do it, mery

Ale, Changita... la japonesa sabía que éramos argentinos porque habíamos "dialogado"

cursi, la verdad que sí, es re copado ser amigo mío. Querés ser mi amiga?

Lucila, la paso bomba... no sabés. Me encanta ser yo, no me cambio por nadie...

Lal dijo...

Qué leeendo!. Las anécdotas de viajes son las mejores.
Pobre ruso-ucrania-herzegovina! ella tenía que dar la cara y seguro que le descontaron la hamburguesa del sueldo.
Y qué lindo también discutir a viva voz y que el público esté a tu favor! Ar-yen-tinians!

Esto te lo traía por tu mail...pero le vienen como tuco a los fideos.

http://www.nycomed.com.ar/NR/rdonlyres/A60B8D6E-5E44-4BE3-8028-743DB541A0F5/6388/Hepatalginagotaspicture1.jpg

Beso.

cami dijo...

jajaja "call nine one one" yo le hago un tacleeee!!!

que te pase eso en un restó de palermo es un bajón (sobre todo si decís "restó"), pero que te pase en otro país y, por lo tanto, en otro idioma torna todo más pintoresco y divertido (una vez pasado el momento, obvio).

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?