17/8/08

Mal de familia

Hay cosas que se llevan en la sangre, que se heredan, o se comparten. Que no son propiedad de un solo individuo sino de toda una camada de personas. Es mi caso. Y el de mi hermano, G.
Esta breve anécdota define a mi hermano, y me permite reflejarme en su cuelgue. Por algo la G y la J, en algunos casos, suenan igual, no?
G fue esta semana al supermercado, un enorme supermercado mayorista llamado Cosco, en las afueras de Toronto. Compró de todo: comida de alacena, frutas, verduras, frescos, artículos de limpieza, de jardín y hasta un pack con cuatro pares de medias de algodón.
Volvió a su casa, guardó todo. Se dispersó. Al día siguiente, curioso por probar sus medias, las buscó. No las encontró. Desesperadamente dio vuelta la casa, levantó almohadones, abrió cajones, buscó bolsas sueltas. No encontró el pack.

Pensó: "Lo habré dejado en el auto". Ahí no estaba. Las medias habían desaparecido. Contrariado, G siguió, claro, con su vida.

A la mañana siguiente, lo encontró. Y le sacó una foto. Y me la mandó.


No hay muchas palabras para agregar. Las medias estaban ahí, rodeadas de cervezas, yogures y bolsas Ziploc, en la heladera. "Y estaban frías", me aclaró G.
Es un mal de familia.

11 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

ale dijo...

Hay que recordar que allá están en verano. Fue el subconsciente que no quería pasar calor ahí abajo.

Natiii dijo...

Che... ¿seremos familia?

Paula, la malvada dijo...

te iba a decir otra cosa, pero si vos lo pedís:

sos un perdedor!

¿te digo más cosas?

Viviuska dijo...

Bueno, no es nada del otro mundo, a mí me ha pasado de poner cosas que no van en la heladera, no será un mal de los argentinos?
Muy bueno el blog, me ha gustado.

guillermina dijo...

yo solia dejar las lapiceras y cigarrillos en la heladera . calculo que por el solo hecho de tenerlos en la mano y meterlos con otra cosa dentro de la heladera.
anda a saber.
asi que, aca estamos para acompañarte. ( ¿? )

y .. la " recibida " era de una "conocida " quien termino su carrera de medicina.


besoss!

sushi punk dijo...

juaaaaaaaaaaaaaa eso no es de perdedor es de drogón!
qué cuelgue. me encantó! a mí me pasa con las tapas de las ollas o de los frascos, siempre hay alguna que se suicida en otra y queda flotando.

besos jotita. que disfrutes tu feriado aunque sea un feriado doloso (san martín y los otros súper héroes hacen todo para que luego la pipol tenga feriados; así que disfrute!)

Anónimo dijo...

Es un cromosoma lo que todos los perdedores compartimos. Nos vino fallado. Y, como somos perdedores, no aceptan devolución...
Si yo hubiese puesto las medias en la heladera, las hubiera visto... pues mi heladera está demasiado vaciaaaa!!!
beso, Jota.

Vane dijo...

Jajaja, a mí me pasa eso siempreeee! para mí qe todas las cosas deberian tener un 'pi, pi, pi' como los teléfonos inalámbricos!.
De nada, de nada, de nada, me gusta el blog :) . Aparte así se me hace más fácil para llegar cuando estoy en el trabajo ;) jaja. No entiendo cómo llegaste a mi espacio pero bueno... así funciona internet!.
Suerte y adióssssss!

Natalia Alabel dijo...

Nah, las medias a la napolitana son una delicia, por eso las dejó ahí.

Princesa Sukimuki dijo...

La genetica es maravillosa!

Besos

Paula, la malvada dijo...

ya ni me acuerdo de que hablaba el post, pero volví

para insultarte

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?