6/3/09

Aye

Saben que no abundo en anécdotas de otras personas, que conmigo alcanza y sobra para sostener esta página por mucho tiempo. Pero su caso es especial. Ella, Ayelén, es especial.


Aye es colega, la conocí hace un año en el trabajo. No en "mi" trabajo ni en "su" trabajo, sino en un trabajo secundario que ambos tenemos, en una actividad que compartimos y disfrutamos: la docencia.

No costó mucho encontrar puntos en común cuando charlamos por primera vez: anécdotas losers, historias bien papeloneras, sintonía de humor y esas cosas. Hasta tiene su propio blog, en el que cuenta algunas de sus derrotas cotidianas. Y todo eso llevó a que este año trabajemos juntos, digamos, ya por elección.

El martes tuvimos una reunión de trabajo. A la salida, mediodía, decidimos ir a comer por el centro, cerca de su trabajo principal y camino hacia el mío.

Estación Malabia, línea B de subte. Bajamos las escaleras.

Viene bien una aclaración: permanentemente comparamos nuestras anécdotas, no digo que peleemos por ver quién es más perdedor, pero estamos ahí. Yo, incluso, déjenme decirlo, le concedo el primer puesto en muchos, muchísimos aspectos. Claramente ella tampoco ha sido beneficiada por la mano de Dios. Pero como siempre, cuando uno cuenta las cosas que le pasan y, siempre, son malas, el otro no termina de creer. Desde las pequeñeces más perdedoras hasta las desgracias más complejas, uno no acaba por creerlas hasta que las ve.

Volviendo. Bajamos las escaleras del subte. Ella saca su tarjeta Monedero, yo enfilo hacia la boletería con un billete de dos pesos en la mano. Ella dice:
-No, Jota, qué hacés? Vení, yo tengo, no hagas la fila.

Generosa, posa su tarjeta sobre el lector y me invita a pasar primero. Paso, doy media vuelta y la miro para ver cómo pasa, mientras observo cómo la boletería adquiere un tinte de muchedumbre.

Ella posa nuevamente la tarjeta Monedero en el lector y un pitido la frena. La posa de nuevo, el mismo pitido. Me mira ruborizada.
-No lo puedo creer -dice.

Yo tampoco lo puedo creer. Yo ya pasé. Ella no. Su tarjeta, claro, ya no tiene crédito.
Enfila -ahora ella- para la boletería, se banca la fila, la espera, se ríe sola, yo me río solo unos metros más atrás. Carga su tarjeta Monedero, vuelve a pasar por el lector, ya no hay freno. Y nos volvemos a juntar de este lado. El que nos une, en definitiva, el lado B, el de los derrotados.



Si me permiten (y si no, también, loco, es mi blog y hago lo que quiero), voy a musicalizar esta entrada. Creo que encontré el tema perfecto.


16 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

Lucas Rodriguez dijo...

Me paso una vez lo mismo, solo que el que ofrecio su tarjeta fui yo, para colmo no era una hora tranquila para viajar. Pero bueno, son cosas que pasan, mas vale reir que llorar.

Saludos Jota.

Franky dijo...

Jota, me da mucha alegría que pongas a copani. Yo en mi blog una vez hice una entrada para decir que lo banco, a pesar de que odio sus temas de river. Te felicito, somos perdedores con huevos.

En cuanto a lo del subte, me pasó exactamente lo mismo la semana pasada, pero la que pasó fue la novia de franky y el que tuvo que hacer la fila fue el loco franky.

Abrazo.

V dijo...

No puedo escuchar la música...
Pero lo que le paso a tu amiga Aye, me paso una vez tambien...
buen viernes J!
besos
V

Nuria dijo...

Decime que se van a casar Aye y vos y que van a tener hijitos de su especie!! ... no, es buena idea?

Princesa Sukimuki dijo...

Jotis, yo no creo en las frases de abuela...pero parece q la frase 'dios los cria y el viento los amontona' es bastante aplicable en este caso.

Besos

rocio dijo...

este mes me falto el horoscopo vieji, nose que va a ser de mi vida, nose como manejarme en el futuro, no salgo de mi casa, nada.
ponete las pilas con eso (?)

Lin dijo...

Pero Nuria.. sería catastrófico!! te imaginás a las islas del Caribe haciendo campaña para que NO se vayan allá de luna de miel.. imaginate la de huracanes que convocarían jota y aye juntos! serían como un vórtice de mala suerte.
Y la prole? ufff pobres, peor que nacer un martes 13 abajo de una escalera.

Anónimo dijo...

Puden invitarnos a su casamiento, que seguro va a ser un fiasco. Pero muy divertido seguro y con muchas anecdotas para este blog.

Anónimo dijo...

Jota... para proponerle casamiento, le tendrias que decir que fuiste toda tu vida un perdedor...hasta el momento que la conociste y la besaste,que ahi cambio todo, la matas.

=Jota= dijo...

Amiblogs, yo les agradezco muchísimo la intención, la esperanza, la ficción, pero Aye es una amiga, no me quiero casar con ella, en serio. Y ella tampoco conmigo.

[..gaviota..] dijo...

La del subte siii, me paso como 3 veces ya, con mi novia, la dejo pasar y yo me quedo a hacer la fila xq habia para 1 viaje solo....Es gracioso!!!

*

Quiero ser una mantenida dijo...

Cansada de sentirme identificada.

Nunca me identifico con los blogs de chicas populares o sexys. Siempre del lado B.

AYE dijo...

Gracias por el post, lo vivo como una victoria... Aprovecho para confesar que cuando vi en el visor la frase: "¡Sin saldo!" (así, con signos de admiración y en rojo) me puse colorada. Muy.
Casamiento: nooooo.


Besos!

.:Lolita:. dijo...

bue Jota, está bueno no ser el único... =)

Natiii dijo...

Eso que te pasó no fue por perdedor sino por POCO CABALLERO, sabélo jajaja

Anónimo dijo...

Lo mas divertido de todo es la gente que estaba viendo a Copani, tenian una mezcla de verguenza y aburrimiento. Salvo uno -con la remera del che!- que intentaba seguir la letra.

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?