5/10/08

Mi fiesta de 15

Llego del trabajo a casa a las 23.05 de un sábado. Cansado. Agotado. Harto. Molesto. Hambriento. Hasta -diría- con ganas de ir al baño.
Llamo el ascensor que corresponde a mi departamento. Nada. El visor marca el piso 9 y, con intermitencias, aparece la inscripción PE, que no significa otra cosa que Puerta Entreabierta.
"No pasa nada", pienso. Voy por el otro, que me deja nueve escalones más lejos. Nada: el visor marca el piso 12 y, otra vez, la PE va y viene.
"La puta que los parió", digo.
Espero. Hago sonar mi llave contra la puerta metálica, por si algún hijo de puta está charlando con su novia antes de irse. Nada.
"La puta madre", insisto. Y empiezo la subida escalón por escalón.

En qué piso vive Jota? El 15, por suerte. Al sexto, tenía la lengua afuera. Llego al noveno. La puerta apenas abierta. Me subo. Toco el 14 (hasta ahí llega el ascensor, el que resta siempre es por escaleras) y... el ascensor va para abajo.
"La puta madre!!", repito.
Para en el quinto, en el tercero y vuelve a la planta baja. Al subir, también para en el undécimo. Decido bajarme para cerrar la puerta del otro, que estaba un piso más arriba. Soy un tipo solidario.
Cierro la puerta, el ascensor se va.
"La puta madre!", pienso; claro, yo lo había mandado para el 14. Me subo al otro (que, desde ya, tenía la puerta abierta). Presiono el 14... Y va para abajo. Sólo para en el tercero y en la planta baja. "Me cago en los ascensores automáticos", digo. Subo hasta el 14. Sigo por escaleras hasta mi casa.

Abrí la puerta a las 23.22, diecisiete minutos después de llegar...

23 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

James Bounce dijo...

jajajajaja. Mas allá de que odio las risas escritas las pongo y con intensidad ya que el otro día fuimos al departamento de una amiga y también tuvimos varios líos con el ascensor.
Teníamos que ir hasta el piso 14, y lo logramos en 3 viajes, pero como el ascensor estaba con sobrepeso no terminaba de subir del todo, si no que lo hacia hasta la mitad de la puerta de salida. En fin después de muchas boludeces y momentos divertidos en el ascensor volvimos a la PB bajo uno y recién ahí logramos subir. Por suerte estar con una cerveza en el estomago, sin apuros y entre risas de amigos aligero la situacion. De lo contrario hubiese sido muy tedioso.

Flor dijo...

Vos no querias bajar de peso?
subir y bajar esacleras es de los ejercicios fisicos que mas calorias queman...

Onirica dijo...

si a mi me pasara, calculo que llego a mi casa y no atino a hacer nada. Directamente me pego un corchaso en el balero.

Mei dijo...

jajaja lo pero es que eso pasa en serio!
yo vivia en un dpto y era insoportable. deci que en el tercer piso
jajaja
un beso

cami dijo...

yo desde que vivo en casa me quejo mucho de los ascensores ajenos... y también de que para llegar a mi cuarto tengo que subir dos pisos por escalera ¬¬

anuchis dijo...

un city tour por tu propio edificio? que poco glamour! jajaja. por suerte vivo en casa

Meryl dijo...

JA JA JA!!!
jodete por vivir en un piso 15

(!)

Abrazo.-

AnDy dijo...

Que pongan escaleras mecànicas jajaja

Flori dijo...

¿En esos casos no se grita con voz de Coco Basile: "ASCENSOOOOOOR"?

Vivo en una casa, asique por suerte no me pasa eso!

=)

Marina Ponce dijo...

Cómo no salió a tocar el portero eléctrico de sus vecinos de aquellos pisos donde se encontraban ambos ascensores?!

Para evitar situaciones como la descripta por ud, en un edificio donde "supe" vivir pusieron un sistema de CHICHARRAS insoportables que avisaban que la puerta no había cerrado...hubiera preferido subir 16 pisos día por medio a escuchar ese sonido histérico.

Vivo en un 2º por escalera.
Negoción.

Alguien que leyó y comentó dijo...

Eres un perdedor.

Ahota te hago el comentario bla bla bla:

Yo, en la misma situación, hubiera gritado al segundo número tres eso típico de: "Mecagoenlaputadeoro, coño! ¡LA PUEEEEEEERTAAAAA!".

No, no vale para nada, nadie te hará caso, la puerta (de los cojones) seguirá en modo PE y tardarás exactamente los mismos diecisiete minutos en cruzar el umbral de tu hogar, dulce (espero) hogar.
Pero por lo menos no te sale una úlcera y tal.
No sé.

Vomitar lo llaman.

merengadas dijo...

Timbrazo jota. Timbrazo a full. Igual como observa Flor, quemaste calorías, 10 puntos

Princesa Sukimuki dijo...

J, sos re buen tipo! tomaste el costo de la acción colectiva y ayudaste a q los 2 ascensores funcionen.

besos!

Anónimo dijo...

uno estaba parado en el 9 y otro en el 12???

le cago tocando timbres a TODOS los 9nos y 12dos!!!!! que se caguen por apurados HdP!!!
la próxima van a fijarse bien si la puerta quedó abierta o no!

GC es un grande dijo...

uy uy uy...cuantas subidas!!!

Marchante dijo...

jot sos un loser.
te tomó 17 min. subir 15 pisos?
nah. Mañana mismo te saco a correr
así que empezá buscar tus cortos

eMe dijo...

Mmmmm y no se te ocurrió tocarles el portero a los que viven en los pisos en los que estaban los ascensores???

Digo... les decías "cerrá la puerta infeliz" y listo el pollo y "subida" la gallina ;)

Saludosssss!!!

Dorian dijo...

che, que zen el ascensor.
ya sé, dije algo parecido en el post "el punto G". Creo que es hora de que te des cuenta: no sos un perdedor, si no un "pequeño saltamontes". Del otro lado está un maestro shaolìn cagándose de risa y esperando que aprendas algo (no sé muy bien qué).
Yo que vos aprovecho.--)
saludos!

Lulet dijo...

Jajjajaja!!

Uy... Me siento tan identificada con estos posts...

Apa. Perdón. No quise ofender.

=P

Besos!

Anónimo dijo...

Yo también vivo en el 15, ya no grito, subo y me la banco! Eso sí, después paré en el piso y dejé la puerta de par en par.... a ver si esos boludos piensan más en los demás... funcionó! y además le pusieron alarma... ahora es un ruido infernal todo el día!
Marita

el Checo dijo...

yo opino que la opinión es enriquecedora.. pero me mareé con tanto subi baja

M A R I N I T A dijo...

gracias jotita!
saludiñooooooooooooos
wouwou

Anónimo dijo...

y... eso pasa por vivir en un piso 15...

igualmente, debes tener una vista barbara de la ciudad!!!

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?