5/5/09

Ejercicio

Estar en Lima, de alguna manera, me devolvió la alegría. Trabajar doce horas diarias no impide que regrese al hotel -aunque cansado- con una sonrisa, placer del deber cumplido. O eso espero.


El edificio en el que está la oficina es una belleza. Antiguo, de cinco pisos, escaleras amplias y frescas, doble descanso y un patio central en la planta baja al que dan los balcones circulares de cada piso.

El ascensor, antiguo, al principio da un poco de miedo: es lúgubre, con botones automáticos pero de la prehistoria. Cada tanto, se queda; hay que rezar para que no le toque a uno.

Desde la terraza, ubicado en el quinto y último piso, se pueden observar los techos de muchas casas, las colillas de cigarrillos que visten esas superficies y los resabios de polvo producto de la falta de lluvia. Es una ciudad ideal para los loratadinodependientes: la alergia se hace presente desde el primer día (y yo, claro, ya compré mi blíster de loratadina).

La oficina en la que trabajo está en el cuarto. Es un cuadrado amplio, con una oficina que ocupamos Daniel -el director- y yo, y un bloque central de computadoras y redactores que le meten duro desde la mañana hasta la noche. Hay tres baños -dos masculinos y uno para las cuatro chicas del lugar-, una máquina de café -gratis a toda hora-, una de gaseosas -dos soles cada una- y otra de galletitas, chicles, caramelos y demases. Hay cinco plasmas, cuatro en la redacción y uno en la oficina, y ventanales amplios por donde entran la luz, el aire y el ruido céntrico de Lima.

Ayer, al llegar al edificio, me encontré con una sorpresa: no andaba el ascensor. "Por fin lo van a cambiar", se alegró Daniel. "Sí, pero yo no me aguanto más de un día subiendo por las escaleras", me quejé.
-Tendrás que aguantar veinte. Por veinte días no va a haber ascensor -siguió Daniel.
-...
-Ya era hora, hace tiempo que estamos pidiendo que lo arreglen. Se queda cada dos por tres.
-Y en serio van a tardar veinte días?
-Sí, más o menos eso.
-...
-Ah, claro... Tú te quedas veinte días más!

Así será: ejercicio obligatorio por los próximos veinte días. Dos veces por día para arriba, dos veces por día para abajo. Y a bajar las galletas integrales con nueces pecam y chocolate que como cada tarde...

13 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

Tomás en Shorts dijo...

loco... cuatro pisos. dale! pilas

Pepita La Pistolera dijo...

que identificada con lo de la alergia que me senti. jaja


besito jotita.

gataflorista dijo...

un esfuercito nomas...

Lin dijo...

jajajaja pero pensá en lo bueno que va a ser para tu salud..

.:Lolita:. dijo...

Empecé a leer y me sonaba a que no escribias Jota... no te había pasado nada loser! Hasta que llegó el final del post... :)
Espero que disfrutes el viaje a pesar de la alergia.
Beso Joteli

Bárbara dijo...

Jota, media pila. Son 20 días. A fin de mes me mudo. A un edificio sin ascensor.

Mal de muchos...

Besos rosarinos.

Sheeba Baby dijo...

Jota después venís y te jugás un picadito con tus amigos y estás hecho. Besos perdedores para ti.

Fede dijo...

jajaaaaa. Vas a poder comer muchos más chocolates con semejante ejercicio. Alegría!

Ina Copeti dijo...

Empezaras a disfrutar de tu ejercicio diario cuanto mas próxima sea la fecha de tu partida...

para que no te acostumbres ... o no pierdas la costumbre..

Anónimo dijo...

jaja, mi amiga Ch. no sube nunca a un ascensor porque tiene claustrofobia. Ni siquiera al mio, que es de reja y se ve para afuera. Y como yo la quiero (y además tengo miedo a que le pase algo, porque con la salud es peor que vos) la acompaño. He tenido que subir hasta 10 o 12 pisos por escalera. Todo por ser solidaria.
Jota, ¿Cómo anda su urticaria?¿mejoró?
Beso.
LN.-

Anónimo dijo...

el secreto es: respirar por la nariz y exhalar por la boca, si te saludan no respondas porque se va todo al mismísimo car..... en fin
yo con ese método subo los 15 pisos cuando me canso de esperar el ascensor!
saludos jota, marita

Natalia dijo...

Yo subo lo equivalente durante el día en la universidad, y nunca me habñia puesto a pensar en eso en realidad, aparte en mi casa hay 3 pisos, y cada día subo y bajo del segundo unas 10 veces, y al tercero unas cinco... y yo que pensaba meterme al gimnasio. jajaj.. plata al ped* sería.

Ánimos, llevate mancuernas para una experiencia completa :P

Beso!

QSUM dijo...

Ay Jota, ya hasta hablas (o escribis) raro. Volvé a casa chiquito...

Y al menos que lo del ascensor sirva para algo.

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?