6/5/09

Chimpunes

-Jota, te has traído los chimpunes?


Después de preguntar de qué corno me estaban hablando, y de entender que se referían a los botines o zapatillas de fútbol, le expliqué a Apuy que no, que no los había traído. Ni muerto. O evitando estar muerto.

Retirado del fútbol, y vuelto a retirar, agradecí la invitación de mis nuevos compañeros y comencé a contar las cuestiones de fondo. El desgarro, la falta de actividad física, los pies cuadrados y la vagancia crónica.

-Pero nunca has jugado? -interrogaron.
-Sí... alguna vez hasta jugué bien. Les cuento?

Me dijeron que no, así que les cuento a ustedes...


Mi historia futbolística no es tan pobre. En la escuela primaria, por ejemplo, era de los primeros en ser elegido en el pan y queso de los recreos. Sin embargo, las reglas tiraron abajo mi buena técnica: en la clase de gimnasia estaba prohibido jugar al fútbol. Vóley o handball. Y elegí el handball...

Jugaba bastante bien. Pero me cansó demasiado rápido ese deporte híbrido, y entonces decidí atajar para, al menos, volar un poco. Con el tiempo, poco tiempo, me convertí en un gran arquero de handball. Tenía una enorme capacidad para atrapar las pelotas sin dar rebote y, sobre todo, nulo miedo para tirarme de cabeza y bancarme los pelotazos.

Un día, notición: la escuela organiza un torneo de fútbol.

Jota fue arquero de su equipo. Y su equipo, después de ganar una definición por penales en la que él atajó tres, fue campeón. Lo llevaron en andas, al grito de 'Jota, Jota!'. Fue increíble.

Por eso, sus amigos lo incentivaron: venite a jugar al Oeste!
-Se fue el arquero titular, queda el suplente. Y vos sos mucho mejor!

El suplente era otro chico de la escuela, de otro grado. Claramente: yo era mejor.

El Club Oeste era un club de mi barrio, Little Horse. Fui, me presenté ante el técnico y Diego, mi compañero, les habló tan bien de mí a los otros jugadores que, sin verme, ya me querían como titular. La prueba fue dura porque apareció otro candidato para el arco con vestimenta adecuada (yo no tenía ni guantes), mucha más altura y, sin dudas, mayor futuro que yo.

Varias semanas de entrenamiento y un partido final en el que atajé un tiempo (en el otro lo hizo mi rival) fueron suficiente para que Pino, el entrenador, se decidiera:
-Estuvieron los dos muy bien, pero me quedo con Jota.

Felicidad. Alegría. Esa semana fui a la federación a sacar mi carnet de jugador, con fotito y todo. El fin de semana era el primer partido...

Y fui suplente.

En el entretiempo ya perdíamos 9-0. Al otro arquero le entraban todas.
-Preparate que entrás -me dijo Pino.
Yo empecé a mover las manitos.

Entré, atajé muy bien el segundo tiempo y perdimos 9-1. Invicto. El técnico y mis compañeros me felicitaron.

Los siguientes cinco partidos los vi desde el banco. Y vi cómo perdíamos una vez, y otra vez. Diego y los demás le pedían por favor a Pino que me pusiera a mí en el arco.
-Juan Pablo estuvo esperando esta oportunidad mucho tiempo, se merece jugar -respondía el DT.

Y yo en el banco.

Volví a atajar contra Parque, la élite del fútbol infantil: 0-6 en el primer tiempo y Pino me mandó adentro. Perdimos por ese marcador.

Y yo seguía invicto. Y suplente.

En la última fecha del torneo tocó All Boys. Perdimos 2-1 y me hicieron el de la derrota (jugué todo el segundo tiempo). En resumen, atajé tres medios tiempos, me hicieron un gol. Y perdimos siempre.

Decidí volver al año siguiente para ganarme el puesto: Pino había renunciado a la dirección técnica.

Llegué y me encontré con la mala noticia: el anterior arquero titular había regresado. Estábamos él, Juan Pablo y yo.

Después de una larga presentación, el técnico habló de la cantidad de arqueros del plantel. Dijo que iba a probar a todos, pero que él ya tenía a su preferido:
-Para mí el titular es Jota. Lo vi atajar y le tengo confianza. Sé que les puede sonar raro, pero es mi decisión.

Mis ojos brillaban, pero el técnico -cuyo nombre no recuerdo- ni me miraba. Miraba a otro Jota. Uno que jugaba de defensor y que, desde entonces, empezó a ser el arquero titular del equipo.

Yo era el cuarto en sus preferencias. Aunque no lo fui: fue el final de Jota en el fútbol federado. Me fui a casa y colgué los guantes. Con los pies ya no podía hacer nada más: me había convertido en un gran y ágil arquero, pero en un pésimo futbolista. De esa época no me quedan ni los chimpunes.


16 perdedores dejaron su mensaje después de la cereal:

Bárbara dijo...

Moraleja:
El hombre no nace Perdedor. Lo van haciendo los DTs.

Por lo menos andá a ver el partido, Jota!

Besos rosarinos.

Rezan dijo...

Gran Historia J.
Ahi ya te perfilabas como un gran perdedor. La prehistoria de este blog, podria decirse :)

Tomás en Shorts dijo...

boludo, vendé la historia para la nueva temporada de super campeones. se genial

Esperanza Lacaroza dijo...

sos como gael garcia bernal en RUDO y CURSI
: P

Anónimo dijo...

Qué triste que el mejor arquero de los cuatro... fuera defensor!!! Jamás le vio poner las manos pero eso le alcanzó!
Triste el final de tu fútbol, no te fuiste por la puerta... te escapaste por uno de los agujeros de la red...

Beso.
LN.-

Camila dijo...

No sé si sirve pero cuando era chiquita
una familia amiga tenia una perra que se llamaba Camila, entonces cuando llamaban a la perra y no a mi
me largaba a llorar :( .

Yo que vos pruebo de nuevo, por ahí te entusiasmás y sos un crack!.
(O te haces crack...)

Beso.

Natalia dijo...

"Me dijeron que no, así que les cuento a ustedes..." JJAJAJAJA

Me encanta pasar por acá, me hacés recuerdo a un amigo con historias perdedoras cada día.
Pobre Jota, ni chimpunes ni guantes... habrá que conformarse con las anécdotas.

Beso!

L e o n i a dijo...

Chim-pun!

Ulsera dijo...

¿En qué aspecto de tu vida te considerás un poquito ganador?

Natalia Alabel dijo...

Boludo, tu historia me entristeció. Me imaginé un Jotita mirando el partido desde el banco con los ojos grandes y brillosos como en los animé!

Anónimo dijo...

Madre de dios, cómo que no quisieron escucharte???? pobrecito... encima cuarto de cuatro entre las preferencias del profesor.... no es justa la vida, quiero que lo sepas!
saludos, marita

||descascarado dijo...

te elegian en el pan y queso pero te quedaste sin el pan y sin la torta!
yo quise empezar siendo arquero y no termine ni siendo jugador siquiera...saludos!

Eric dijo...

Qué triste: tenías todo para ser ganador, y sin embargo perdiste igual. Esos suelen ser los golpes más fuertes.

ladyjojo dijo...

ANDA A BARTINI ESTE VIERNES yo cuando estaba alla iba siempre, asi conoci a un monton d personas, yo tb soy media looser, asi que, si yo pude, vos tb !!!

disfruta d lima q es hermoso!

Lu dijo...

Lo que me reí J con este relato exquisito!! Me encantó, se te percibe re pilas.

ladesmadeja dijo...

viste que en Uruguay le dicen championes...

Acerca de MdP!

Este blog contiene historias propias, algunas pocas ajenas de personajes cercanos, que se funden una en otra bajo el mismo don. Todos los protagonistas son (somos) perdedores: en el trabajo, en el amor, en el sexo, en la suerte, en el día a día, en la vida. Porque para algunos, como yo, ser perdedor dejó de ser un problema: ya es un destino ineludible. He aquí las historias. De derrotas, caídas, papelones. Derrumbes en general. Nos pasa a todos, no?