29/5/09

Lo juro

No es que no me dé la cara para postear algo porque esté abarrotado de victorias. Estoy tan perdido que no me pasa nada, ni bueno ni malo.

Ya ni perdedor soy: no existo. No me pasan cosas.

Algún día me ocurrirá algo y actualizaré el blog. O no (matopeya). Ouch.


Hasta la derrota siempre

27/5/09

Preguntas (VIII)

Por qué me llevé a Perú una campera abrigada y un piloto de lluvia, y ni las saqué de la valija?

Por qué leía desde Lima que en Argentina se vivía un veranito otoñal y justo, pero justo cuando yo llego empieza este frío de cagarse??

26/5/09

Traductor

Todos lo saben: en el Perú se habla el mismo idioma que en la Argentina. Ahora bien, como también todos saben, cada país o ciudad es un mundo, y además de la manera de decir las mismas palabras (Ya se dice ia, y Gino se pronuncia Iiiino) existen términos que no tienen la misma acepción.

Me pasó uno de los primeros días, en una fiesta. Ebrios varios, alguien me preguntó algo sobre una chica que estaba bailando, chica más joven que yo, y yo solté la frase: "Y sí, me gustan las pendejas".

Al lado mío había una pendeja. Pendeja en castellano argentino: en el Perú, pendeja se le dice a la perra, a la chica de alguna manera fácil. Fácil porque le gusta, no porque cobre, claro. Es lo que en portugués serían 'falsos amigos': términos que en ambos idiomas se escriben igual pero que significan otra cosa.

A los pocos días me enteré de su significado y, lo admito, me sonrojé pensando en la pendeja que estaba sentada a mi lado en esa fiesta (pendeja según los argentinos, no en el Perú).

Por tal motivo, desde entonces empecé a anotar palabras desconocidas por mí y su significado. Me hice la listita, la cual comparto con ustedes. Si viajan a Lima, ya lo saben: no hablen como argentino típico.

Chela: cerveza. "Oye, Jota, vamos a beber unas chelas!"
Misio: seco, pobre, sin plata. "Oye, Jota, he quedado misio. Me invitas una chela?"
Chicha: grasa, mersa. "Qué chicha es Silvia Suller!"
Chamba: trabajo. "Esta chamba me está volviendo loco"
Jato: casa. "Jota, vente a mi jato".
Cabro: homosexual, gay. "Prefiero que mi hijo salga cabro a tener una pendeja"
Chibolo: nene, pendejo, chico joven. "Ese chibolo te está robando"
Pendejo: imbécil. "Pues mira a Jota. Qué pendejo!"
Bacán: joya. "Oye esto está bacán".
Chévere: buenísimo. "Qué chévere estuvo la salida, Jota, lástima que anduviste a los tropezones"
Me llega al pincho: me rompe las pelotas (aunque pincho no significa pelotas, claro, pero en Argentina no decimos me llega al pito, no?). "Este Jota me llega al pincho!"

Pronto, más del diccionario peruano-argentino.


23/5/09

Mi primera victoria

Tal vez la parte más perdedora de este post, y contradictoria de por sí, sea justamente el no tener una anécdota perdedora para contar en tu blog perdedor.

Pero es así. La verdad, amigos, amigas, pequeños saltamontes, pequeñas de colores, lo que viene no tiene ni un ápice de derrota, y aún así tenía que compartirlo.

Como todos saben, estoy en Lima, Perú, trabajando. O terminando de trabajar después de un mes. El domingo vuelvo a casa, a la rutina, a las derrotas de cabotaje. Y más allá de alguna caída o papelón pasajero que ya conté en esta página -y de alguna otra que no sería bueno contar por cuestiones personales-, todo fue de maravillas.

Como muestra, un botón. O un montón (de cervezas).

La noche del jueves los compañeros de trabajo me hicieron la despedida. Vale aclarar que me la organicé yo, pero a fin de cuentas no me dejaron pagar ni una chela. La Noche de Barranco fue el lugar elegido, y veinte (sólo cuatro damas) fueron los que me agasajaron.

De más está decir que eso demuestra que en un mes logré en el extranjero lo que en muchos años no conseguí en mi país: a mi último cumpleaños asistieron solamente dos personas. Tristísimo.

En este caso hubo litros y litros de cerveza, algunos cuantos tragos, mojitos, piscos y demases. Hubo mucho tabaco, mucha charla, muchas sonrisas, muy buena onda, y una rockola en la que alternaban Soda Stereo con The Beatles, Bob Marley con Charly García y alguna banda peruana con Los Auténticos Decadentes.

Esta experiencia mensual, más allá de sumar anécdotas para este blog, fue sumamente gratificante. Y nunca me voy a olvidar del final de esa madrugada, con los ocasionales compañeros de trabajo alzando los vasos todavía llenos de cerveza, entonando la canción más ganadora del mundo: "Ohhh, Jota no se vaaaa... No se vaaaa, no se vaaa, Jota no se vaaaa".



21/5/09

Los juegos de Jota

Una imagen, una respuesta: cuál es?
(re fácil)

En unos días, la solución dentro de los comment.

Exitos.



Y traten de no adivinarlo en la primera porque pierde un poco la gracia, hagan de cuenta que es más complicado de lo que es... dale?

J

19/5/09

Sobre la simpleza

Le explicaba a Sushi Punk el otro día:

-La cosa es así. No es que tenga tantos problemas para comer, es que me gustan las cosas simples. Como carne, pollo, pescado y pastas, eso es casi todo lo que se puede comer. Lo único que no como son verduras crudas, y después no como aderezos: mayonesa, salsa golf, ketchup, crema... Eso, no me gusta la crema, ni en el flan ni en las salsas, carnes, pollos o pescados, o incluso pastas. Entendés? Mi problema no es la comida, sino cómo se cocina. La comida, poco condimentada, simple, con gusto a comida! Tampoco me gustan los picantes.
-...
-O sea... Para qué quiero que la hamburguesa tenga gusto a mayonesa? La quiero con gusto a hamburguesa! Se entiende?
-...
-A ver... Siempre que voy a un restorán encuentro lo que comer. Salvo que sea un restorán fifí, con cinco platos rebuscados. Ah, y como verduras cocidas, eh: papa, batata, calabaza, acelga, espinaca, choclo, arvejas... cosas así. Y todas las frutas menos melón y sandía. Si voy a un restorán chino, como arroz con pollo o con carne o con camarones, pero no me pidas que coma esos fideos con salsa marrón y verduritas con salsa de soja.
-...
-Me acabo de dar cuenta.
-Qué?
-Ser simple es bastante complicado.
-Jajajajajaj.

Y creo que Sushi se rió conmigo, no de mí.

18/5/09

Ojo

Si algo me faltaba además del regreso de la urticaria era tener un orzuelo.

Nunca había tenido y me lo agarré acá, no sé por qué, ni cómo, ni cuándo, pero hace dos días me desperté con el ojo hinchado y ahora me dicen que es un orzuelo.

Me duele el ojo derecho, lo tengo rojo, inflamado, me late y, dicen los que dicen que saben, todavía se va a poner peor.

Anduve hurgando en la interné y sugieren paños de manzanilla, frotarse con un anillo de oro o con una llave, un hisopo con agua caliente. Yo estoy más cerca de ponerme a llorar o de sacarme el ojo con una cucharita.

En cualquier momento agarro una moneda de 50 centavos de sol y me corto las venas.


Yo no me quiero casar... (II)

Después de un par de días de meditarlo con la almohada, decidí qué hacer con la señorita protagonista de un par de post atrás. En realidad, ...