13/5/09

Limpio

Día de descanso.
Paseo: las callecitas de Miraflores, San Isidro, un jugo en La Gran Fruta, un almuerzo en Bembos, descanso en el hotel y... al casino con Reyes y León.

Media hora en los caballitos y terminamos los tres limpitos, sin un sol, sin un dólar.

Y al black jack: Reyes duró lo que un suspiro. A las 11 de la noche se fue a dormir.

León y yo nos mantuvimos. La peleamos con Aurora, con Laly, con José, con una oriental que tenía mucha onda y hasta con una caracúlica que daba ganas de pegarle. Los croupiers no podían con nosotros. Hasta que se sentaron ellos: dos que no tenían ni idea de cómo se jugaba y pedían carta hasta con 17 en la mano.

Nos limpiaron.

Me levanté de la mesa, me fui.
-Toma, te presto 20 dólares -dijo León.
-Con esos dos en la mesa, ni muerto.
-Nos cambiamos de mesa?
-Vamos.

Empezamos a levantar. Tripliqué el préstamo, devolví lo recibido. Y nos mantuvimos.

León venía como loco. Yo me mantenía. Laly volvió y nos hizo feliz.
-La amo, la amo -gritaba León.

Yo apenas si le tenía simpatía. No me iba tan bien.

A la 1 me quedaba poco y nada.
-Voy por todo o me vuelvo al hotel -dije.

Y empecé a mejorar.

Cambiaron a Laly, reapareció Aurora. Le puso ganas.

1.30 me quedé sin un centavo.

1.45 León se quedó sin un centavo.
-Cambio 20 más, me esperas? -dijo.
-Ni loco. Vamos. Dejate de joder. Ya te tomaste como veinte vasos de whisky, vas a jugar hasta pasado mañana. Y vas a perder.

Son las 2 de la mañana. Y estoy en el hotel. Limpio como mamá me trajo al mundo. Sin un sol ni un dólar en el bolsillo.

Qué pelotudo.

11/5/09

Respuesta obvia

Mis amigos, amigas y familiares no dejan de mandarme mails o mensajes de texto preguntándome cosas por el estilo:
-Y? Conociste el Machu Picchu, fuiste a Cusco?
-Vas a ir al Titicaca?
-Estuviste en Máncora o las playas del Norte?
-Y en la selva?
-Iquitos?
-Arequipa?


Mierda! Vine a trabajar, tuve dos días libres en 15 (y ni siquiera juntos) y no tengo tiempo ni para escribir los posts.

No, no voy a conocer nada. Lo siento.

Lo siento por mí...

9/5/09

Horóscopo para mayo

Aries: dicen que mayo es el mes del amor para los arianos. Y que las que se llamen Ariana y encima hayan nacido en Aries se van a terminar con una sorpresa dentro de la panza. Ah, para los que se llamen de otra manera seguramente aparezcan los problemas reproductivos y no se solucionen por años.
Tauro: si te mirás en el espejo y aparecen arrugas, apurate: hay que conseguir pareja antes de que termines hecho o hecha mierda y nadie te quiera. Las menores de 25 tendrán muchos problemas hormonales.
Géminis: un problema de erección es menor; dos pueden tener que ver con los nervios; si ya van tres, probá con pastillas. Si seguís con problemas, tal vez te gusten de otro sexo. Un gran mes para comprarse electrodomésticos.
Cáncer: consumismo a pleno. No entres a un shopping o vas a perder la mitad de tu sueldo en pavadas. No compres zapatos ni zapatillas: te vas a equivocar el número y las vas a terminar regalando.
Leo: cortes de luz. Si vivís en un piso alto, preparate y comprá todo lo que necesites para no tener que bajar por las escaleras en busca de papel higiénico (además, tal vez no llegues y te cagues en el quinto).
Virgo: qué porrazo! Ah, todavía no te lo diste? Preparate, una caída o golpe fuerte te va a provocar serios dolores. Chicos, un consejo: no insistan, no revoloteen como moscas, acepten la cara de culo como un ‘no’ terminante de parte de ellas.
Libra: una oferta laboral te va a entusiasmar. Aceptala, disfrutá de los beneficios de un gran sueldo. Y preparate: es probable que te asalten antes de fin de mes. Se van a la B.
Escorpio: no manejes de noche, esa señal, sí, ésa, no la vas a ver y te vas a estrolar contra un árbol (en el mejor de los casos; en el peor, vas a matar a alguien y a terminar en TN). Desde el 16 al 21 de mes vas a encontrar pareja. Un tanto despareja, pero pareja al fin.
Sagitario: sería bueno un viaje para calmar los ánimos. Si te llegás a decidir, venite a Lima y damos una vuelta. Eso sí: antes del 24, después ya vuelvo. Salud: resfríos, posibles dolores de cabeza, tal vez una buena gripe porcina.
Capricornio: si todavía no superaste la separación de tus padres, preparate porque se viene un gran anuncio de casamiento de uno de ellos. Vas a tener hermanitos. O hermanastros. En fin, está bueno a veces, disfrutalo.
Acuario: amores inesperados y desamores –como siempre- esperados. Calambres nocturnos: comé banana para prevenirlos. Cuidado con las escaleras. 
Piscis: sexo casual y enfermedades virales. No es un mal combo si se tienen en cuenta de los beneficios de lo primero, pero cuidate. Lo viral no se cura fácilmente.

Fuente: HoJota*

*Grupo de especialistas en futurología bautizado como Horóscopos Jota, integrado por dos astrólogos, una foniatra, un crupier, un librero del Parque Rivadavia, el dueño de una cebichería de Perú y dos eunucos con poderes sobrenaturales.
*El porcentaje de probabilidades de error, esta vez, es de 18,09%.

6/5/09

Chimpunes

-Jota, te has traído los chimpunes?

Después de preguntar de qué corno me estaban hablando, y de entender que se referían a los botines o zapatillas de fútbol, le expliqué a Apuy que no, que no los había traído. Ni muerto. O evitando estar muerto.

Retirado del fútbol, y vuelto a retirar, agradecí la invitación de mis nuevos compañeros y comencé a contar las cuestiones de fondo. El desgarro, la falta de actividad física, los pies cuadrados y la vagancia crónica.

-Pero nunca has jugado? -interrogaron.
-Sí... alguna vez hasta jugué bien. Les cuento?

Me dijeron que no, así que les cuento a ustedes...


Mi historia futbolística no es tan pobre. En la escuela primaria, por ejemplo, era de los primeros en ser elegido en el pan y queso de los recreos. Sin embargo, las reglas tiraron abajo mi buena técnica: en la clase de gimnasia estaba prohibido jugar al fútbol. Vóley o handball. Y elegí el handball...

Jugaba bastante bien. Pero me cansó demasiado rápido ese deporte híbrido, y entonces decidí atajar para, al menos, volar un poco. Con el tiempo, poco tiempo, me convertí en un gran arquero de handball. Tenía una enorme capacidad para atrapar las pelotas sin dar rebote y, sobre todo, nulo miedo para tirarme de cabeza y bancarme los pelotazos.

Un día, notición: la escuela organiza un torneo de fútbol.

Jota fue arquero de su equipo. Y su equipo, después de ganar una definición por penales en la que él atajó tres, fue campeón. Lo llevaron en andas, al grito de 'Jota, Jota!'. Fue increíble.

Por eso, sus amigos lo incentivaron: venite a jugar al Oeste!
-Se fue el arquero titular, queda el suplente. Y vos sos mucho mejor!

El suplente era otro chico de la escuela, de otro grado. Claramente: yo era mejor.

El Club Oeste era un club de mi barrio, Little Horse. Fui, me presenté ante el técnico y Diego, mi compañero, les habló tan bien de mí a los otros jugadores que, sin verme, ya me querían como titular. La prueba fue dura porque apareció otro candidato para el arco con vestimenta adecuada (yo no tenía ni guantes), mucha más altura y, sin dudas, mayor futuro que yo.

Varias semanas de entrenamiento y un partido final en el que atajé un tiempo (en el otro lo hizo mi rival) fueron suficiente para que Pino, el entrenador, se decidiera:
-Estuvieron los dos muy bien, pero me quedo con Jota.

Felicidad. Alegría. Esa semana fui a la federación a sacar mi carnet de jugador, con fotito y todo. El fin de semana era el primer partido...

Y fui suplente.

En el entretiempo ya perdíamos 9-0. Al otro arquero le entraban todas.
-Preparate que entrás -me dijo Pino.
Yo empecé a mover las manitos.

Entré, atajé muy bien el segundo tiempo y perdimos 9-1. Invicto. El técnico y mis compañeros me felicitaron.

Los siguientes cinco partidos los vi desde el banco. Y vi cómo perdíamos una vez, y otra vez. Diego y los demás le pedían por favor a Pino que me pusiera a mí en el arco.
-Juan Pablo estuvo esperando esta oportunidad mucho tiempo, se merece jugar -respondía el DT.

Y yo en el banco.

Volví a atajar contra Parque, la élite del fútbol infantil: 0-6 en el primer tiempo y Pino me mandó adentro. Perdimos por ese marcador.

Y yo seguía invicto. Y suplente.

En la última fecha del torneo tocó All Boys. Perdimos 2-1 y me hicieron el de la derrota (jugué todo el segundo tiempo). En resumen, atajé tres medios tiempos, me hicieron un gol. Y perdimos siempre.

Decidí volver al año siguiente para ganarme el puesto: Pino había renunciado a la dirección técnica.

Llegué y me encontré con la mala noticia: el anterior arquero titular había regresado. Estábamos él, Juan Pablo y yo.

Después de una larga presentación, el técnico habló de la cantidad de arqueros del plantel. Dijo que iba a probar a todos, pero que él ya tenía a su preferido:
-Para mí el titular es Jota. Lo vi atajar y le tengo confianza. Sé que les puede sonar raro, pero es mi decisión.

Mis ojos brillaban, pero el técnico -cuyo nombre no recuerdo- ni me miraba. Miraba a otro Jota. Uno que jugaba de defensor y que, desde entonces, empezó a ser el arquero titular del equipo.

Yo era el cuarto en sus preferencias. Aunque no lo fui: fue el final de Jota en el fútbol federado. Me fui a casa y colgué los guantes. Con los pies ya no podía hacer nada más: me había convertido en un gran y ágil arquero, pero en un pésimo futbolista. De esa época no me quedan ni los chimpunes.


5/5/09

Ejercicio

Estar en Lima, de alguna manera, me devolvió la alegría. Trabajar doce horas diarias no impide que regrese al hotel -aunque cansado- con una sonrisa, placer del deber cumplido. O eso espero.

El edificio en el que está la oficina es una belleza. Antiguo, de cinco pisos, escaleras amplias y frescas, doble descanso y un patio central en la planta baja al que dan los balcones circulares de cada piso.

El ascensor, antiguo, al principio da un poco de miedo: es lúgubre, con botones automáticos pero de la prehistoria. Cada tanto, se queda; hay que rezar para que no le toque a uno.

Desde la terraza, ubicado en el quinto y último piso, se pueden observar los techos de muchas casas, las colillas de cigarrillos que visten esas superficies y los resabios de polvo producto de la falta de lluvia. Es una ciudad ideal para los loratadinodependientes: la alergia se hace presente desde el primer día (y yo, claro, ya compré mi blíster de loratadina).

La oficina en la que trabajo está en el cuarto. Es un cuadrado amplio, con una oficina que ocupamos Daniel -el director- y yo, y un bloque central de computadoras y redactores que le meten duro desde la mañana hasta la noche. Hay tres baños -dos masculinos y uno para las cuatro chicas del lugar-, una máquina de café -gratis a toda hora-, una de gaseosas -dos soles cada una- y otra de galletitas, chicles, caramelos y demases. Hay cinco plasmas, cuatro en la redacción y uno en la oficina, y ventanales amplios por donde entran la luz, el aire y el ruido céntrico de Lima.

Ayer, al llegar al edificio, me encontré con una sorpresa: no andaba el ascensor. "Por fin lo van a cambiar", se alegró Daniel. "Sí, pero yo no me aguanto más de un día subiendo por las escaleras", me quejé.
-Tendrás que aguantar veinte. Por veinte días no va a haber ascensor -siguió Daniel.
-...
-Ya era hora, hace tiempo que estamos pidiendo que lo arreglen. Se queda cada dos por tres.
-Y en serio van a tardar veinte días?
-Sí, más o menos eso.
-...
-Ah, claro... Tú te quedas veinte días más!

Así será: ejercicio obligatorio por los próximos veinte días. Dos veces por día para arriba, dos veces por día para abajo. Y a bajar las galletas integrales con nueces pecam y chocolate que como cada tarde...

3/5/09

Poderoso

Ser perdedor no es fácil. Y ser amigo, amiga o incluso cruzarse con un perdedor puede llegar a ser letal.

El viernes conocí a una amiblogger. Sí, una dueña de blog que, oh casualidad, vive en Lima. Quedé en encontrarme con ella, con Sushi Punk, al mediodía, para ir a almorzar.

Fiel lectora de mdp!, ya conocía mis inconvenientes alimenticios.
-Tendremos problemas para encontrar dónde comer, no? -inquirió.
-Sin dudas.

Pasó a buscarme por el hotel a la 1. Y echamos a andar. Caminamos, caminamos, caminamos, caminamos... charlamos, charlamos, charlamos, charlamos. Intenté explicarle que mis problemas alimenticios no son tan graves. O es grave que no te gusten las verduras crudas, las comidas muy condimentadas, los picantes, la mayonesa, la crema y el vino?

-Eres como una niña -dijo.

Creo que tiene algo de razón.

Mientras decidíamos dónde comer, llamó Vero, una amiga de Sushi. Hablaron unos segundos y Sushi me pasó el teléfono:
-Va a cocinar. Quiere ver si puede gustarte algo...

Tomé el celular...
-Sí, tengo problemas -arranqué-. No soy fácil para comer, sabelo. Ahora sí... Soy Jota, qué tal.
-Te gustan las pastas?
-Sí.
-Bueno, te preparo pastas y luego vemos con qué las comes.
-Bueno, pero no le pongas nada de nada.

Llegamos a la casa de Vero y ella estaba tomándose la mano, dolorida.
-Me quemé mientras cocinaba -contó; quiso sacar un poco de aceite de un sartén y se chorreó la mano. Feo, feo... me pasó muchas veces (ver archivo).

Empecé a sospechar de mí mismo.

Al rato contó sus problemas con su chico.
Después derribó sin querer un vaso y volcó todo el jugo de maracuyá en el jean de Sushi.
Al rato trajo un secador de pelo (para el jean de Sushi) y no hubo manera de que las patitas entraran en los enchufes.
Después Vero se golpeó la pierna con la mesa.
Fuimos a tomar algo, los tres, y pidió un vaso con agua para poder mojar su mano dolorida por la quemazón: le trajeron agua hirviendo...
Reclamó: le trajeron agua caliente.
Cuando salíamos, casi se cae en la calle.

Volvimos caminando con Sushi, hablando de la vida. La dejé en su casa (en realidad, se dejó ella; yo no tenía idea de dónde estaba), volví al hotel, cené... Y hablamos.
-No sabes lo que me pasó -dijo-. Fui a Vivanda (el súper que esta en la cuadra de mi hotel) a comprar cervezas con mi prima. Llevaba un pack de cervezas y mi pack chorreaba. Otra vez me manché todo el pantalón. Nunca me pasó algo así. Cuando llegué a casa era todo cerveza. Posta que no eres yeta, Jota?

La verdad, no supe qué contestarle...

1/5/09

MdP! cumple un año!

No lo esperaba, realmente. Jamás imaginé tanta comprensión, tanta derrota en el mundo bloggeril. Hace exactamente un año, el 1 de mayo de 2008, subí este post pensando que a la semana iba a dar de baja el blog porque no iba a entrar ni siquiera yo. Ni comentario tiene (soy tan perdedor que nadie lee mis post viejos).

Peeero... el mundo está lleno de perdedores. Y aquí están, muchos de ellos, reunidos, comentando, o entrando en silencio, o incluso criticándome porque no les gusta que sea tan quejoso.

El festejo aniversario me encuentra en otro país, solo y triste acá en este mundo abandonado. Llegué al hotel con cierta nostalgia, pensando que iba a soplar la vela solo, sin compañía. Peroqué sorpresón!! Me tenían preparada una fiesta sorpresa!



Gracias por venir, Simpsons!!! La pasamos genial. Ver bailar al señor Burns fue épico.

Gracias a todos.

Y gracias a ustedes por volver.


Yo no me quiero casar... (II)

Después de un par de días de meditarlo con la almohada, decidí qué hacer con la señorita protagonista de un par de post atrás. En realidad, ...